Medias de compresión vascular decreciente

Todos deseamos disfrutar una vida activa y saludable, pero con todas las obligaciones del trabajo y la familia solemos pasar por alto la salud de nuestras piernas.
 
Los problemas venosos en las piernas afectan por igual a hombres y mujeres de todas las edades, no obstante, ciertos factores aumentan el riesgo de padecer trastornos venosos. Entre ellos, los estilos de vida, los hábitos, la herencia genética, las lesiones, cirugías, edad y el embarazo.
 
Si bien no es posible controlar la herencia genética, la edad, las cirugías y los cambios que ocurren durante el embarazo, usted puede mejorar los factores como el estilo de vida, mediante el ejercicio, buena postura, evitar la inactividad, escoger ropa y zapatos con un ajuste adecuado y medias de compresión apropiadas para usted.

El embarazo es un periodo especial en el cual la mujer debe cuidar de ella misma y del desarrollo de su bebé. Si bien, gran parte de la atención se centra en el bebé y los cambios que experimenta el cuerpo de la mujer, estos cambios afectan también las venas. Los cambios hormonales normales que ocurren con el embarazo alteran las paredes venosas y hacen que éstas se relajen o dilaten. La dilatación de las venas tiene lugar durante el primer trimestre de la gestación. También durante este periodo aumenta el volumen total de sangre, que se incrementa gradualmente con la gestación. El volumen de sangre de una mujer puede aumentar hasta 45% en comparación con el nivel previo al embarazo. La dilatación de las paredes de las venas, especialmente en las áreas donde se hallan las válvulas venosas puede ocasionar que estas se vuelvan incompetentes—y por lo tanto permitan el flujo retrógrado de la sangre venosa.

La relajación de las venas, la incompetencia valvular y el aumento del volumen de sangre contribuyen en conjunto a reducir el flujo venoso de las piernas al corazón. Esta reducción ocasiona congestión. A su vez, la congestión venosa causa hinchazón y molestias. La inflamación de los tobillos afecta a la mayoría de las embarazadas.
 
Durante los últimos meses del embarazo (tercer trimestre) el peso del bebé y del útero puede impedir el retorno de la sangre a través de las venas de las piernas. Esto con frecuencia depende de su postura física.
 
Las medias con gradiente de compresión reducen la congestión y le brindan refuerzo a las venas superficiales de las piernas. Esto contribuye a controlar el aumento del volumen de sangre y la relajación de las paredes venosas, lo que reduce la hinchazón y el problema con las venas varicosas.
 
Consulte a su ginecólogo sobre la compresión y estilo de medias que mejor se adaptan a usted durante su embarazo.

Los viajes que comprenden largas distancias ya sea en automóvil, tren o avión pueden relacionarse con molestias y riesgos para las piernas. La falta de movimiento propicia la hinchazón de pies y piernas. La inflamación contribuye a la fatiga, molestias y sensación de pesadez en estas extremidades.    
  
La restricción de la actividad, por el confinamiento en un asiento, ocasiona que disminuya el la sangre que fluye de las piernas hacia el corazón. Si esto se combina con factores de riesgo preexistentes puede ocasionar un trastorno más intenso –como un trombo provocado por el viaje. Usted ha oído que en los medios esto se conoce como Síndrome de Clase Económica (SCE). Un trombo ocasionado por un viaje es una trombosis venosa (coágulo en una vena) relacionado con un viaje mayor de 5 horas de permanecer sentado. La trombosis venosa puede limitarse a una vena profunda (TVP) o un fragmento puede llegar y alojarse en los pulmones donde causa embolismo pulmonar (EP).
 
La probabilidad de que ocurra un trombo se puede reducir con medidas preventivas apropiadas, adecuadas según el riesgo individual. Los factores de riesgo de trombosis venosa relacionados con viajes a lugares distantes incluyen los siguientes: edad > 40 años, cáncer, insuficiencia cardiaca, venas varicosas, insuficiencia venosa crónica (IVC), obesidad, medicamentos hormonales, TVP previa, antecedentes familiares de DVT y cirugía reciente.
 
Consulte a su médico para que determine qué categoría de riesgo tiene usted y busque consejo sobre las medidas profilácticas adecuadas, entre ellas el gradiente de compresión que debe usar.
 
Recomendaciones para cualquier viaje prolongado:

  • Beba suficientes líquidos, especialmente agua, pero no bebidas alcohólicas
  • Mueva con frecuencia los tobillos
  • Estire o ejercite sus piernas al menos una vez cada hora
  • Eleve las piernas cuando le sea posible
  • Evite usar calzado de tacón alto y ropa estrecha
  • Use medias con gradiente de compresión
  • Solicite el consejo médico si le preocupa algún factor de riesgo

 

Gradiente de Compresión

Es la presión que se ejerce alrededor de la pierna y que es mayor en el tobillo. El grado de presión o compresión disminuye gradualmente hacia arriba de la pierna. Esta compresión, que normalmente se expresa en mmHg (milímetros de mercurio), aporta dos beneficios principales:
 
El mecanismo por medio del cual trabaja la compresión no se conoce con exactitud. En general se acepta que produce dos acciones. Probablemente la compresión ejerce sus efectos más benéficos en los capilares y los espacios tisulares (de los tejidos).
 
Se cree que la compresión aumenta la presión en los tejidos subcutáneos, lo que reduce el exceso de fuga de líquido de los capilares y hace que éstos y los vasos linfáticos absorban más líquido tisular. Por lo tanto, la compresión reduce y ayuda a prevenir la inflamación.
 
Las medias de compresión también ayudan a controlar el calibre (diámetro) de las venas superficiales debajo de las medias. Las medias no permiten que esas venas superficiales se sobreexpandan con el flujo de sangre. Esta acción ayuda a prevenir la estasis o estancamiento de la sangre. Así el flujo venoso fluye con mayor rapidez de las piernas hacia el corazón.


Compresión Graduada

Compresión de vena superficial.

La mayor parte del volumen sanguíneo del cuerpo circula por las venas (64%). Éstas pueden expandirse para dar cabida a grandes volúmenes de sangre. Las venas son vasos que llevan la de regreso la sangre de las piernas al corazón. Este retorno se lleva a cabo principalmente por medio de las venas profundas. Dentro de estos vasos, en especial los de las piernas, hay válvulas. Las válvulas venosas son bicúspides, es decir, tienen dos estructuras de tejido elástico. La función de estas válvulas consiste en hacer que la sangre fluya en una sola dirección.
 
El flujo sanguíneo en el sistema venoso es complejo por varias razones: la baja presión dentro de las venas, los flujos variables, que pueden ser altos (durante la contracción muscular) a casi inexistentes al permanecer en una sola postura o estar sentado, los efectos de la gravedad, la naturaleza colapsable de las venas, las válvulas y el gran volumen de sangre que circula por estos vasos.   
 
Una vez que la sangre pasa de las arterias a través de los capilares, fluye a una velocidad menor debido a se reduce la presión que impulsa la sangre. El flujo sanguíneo en las venas que se hallan debajo del corazón, regresa al corazón impulsado por los músculos que realizan la función de una bomba. Las paredes de las venas son delgadas y algo flexibles. Para compensar esto hay muchas venas en los músculos. El movimiento de las piernas comprime las venas y de esta manera impulsa la sangre hacia el corazón. Cuando los músculos se contraen bombean hacia arriba la sangre dentro de las venas y se abren las válvulas. Cuando los músculos entran en reposo, las válvulas se cierran con lo que impiden que el flujo de sangre retroceda. Esto es lo que se conoce como bomba muscular.      
Las válvulas se abren cuando el músculo se contrae, permitiendo el retorno de la sangre al corazón.
Las válvulas se cierran cuando el músculo está en reposo. La sangre no puede fluir inversamente.

 

Enfermedades Venosas (Venopatías)

Las telangiectasias o venas aracnoformes constituyen un trastorno menor común. Se trata de vasos pequeños dilatados de color rojo o púrpura. Si bien son desagradables a la vista no conllevan peligro alguno. Otros trastornos venosos pueden causar molestias e hinchazón en las piernas y, en casos graves, ruptura de la piel. Las enfermedades venosas afectan tanto a mujeres como a hombres, y con mayor frecuencia a personas de edad avanzada.
 
Las paredes de las venas pueden tornarse débiles, abultadas, torcidas o causar venas varicosas. Cuando las venas se sobredilatan de manera continua las válvulas dejan de cerrarse en forma adecuada. Entonces hay reflujo hacia abajo de  la sangre venosa (retrógrado), lo que ocasiona que las válvulas inferiores experimenten mayor presión. Finalmente, dichas válvulas se debilitan y ocasionan insuficiencia o congestión venosa cuando la persona permanece mucho tiempo de pie o sentada.
 
Un coágulo de sangre en una vena profunda (TVP) por lo común ocurre cerca de una válvula venosa. La TVP puede dañar de manera permanente la pared de la vena y la válvula. El daño que la cicatrización o la fibrosis causan a la pared de la vena y a la válvula, ocasiona que ésta se vuelva incompetente, lo que causa el reflujo retrógrado de la sangre y la congestión venosa.

Telangiectasias

 

Vestir Medias de Compresión por Vez Primera

Como soporte a la  indicación de su medico:

Las primeras veces que se ponga las medias de compresión sentirá que le oprimen. Resulta adecuado que las empiece a usar poco a poco. Intente ponérselas por unas cuantas horas todos los días y aumente el tiempo que las usa cada día, hasta que pueda usarlas con toda comodidad durante todo el día. Revise periódicamente sus medias para alisarlas y quitar cualquier arruga, dado que el tejido se mueve durante el día. Quítese las medias antes de dormir. Siempre utilice  guantes de látex para tener mejor agarre al momento de colocarlas y evitar maltratarlas por accidente al colocarla. 
Si encuentra que es difícil ponerse las medias, le recomendamos que lea nuestras sugerencias y ayudas para su colocación.

Cmplimiento de las Instrucciones Médicas sobre el uso de Prendas de Compresión
Es importante que use sus prendas de compresión todos los días. Las medias y mangas de compresión son útiles para controlar un trastorno vigente. Cuando usted se quita sus prendas de compresión el trastorno persiste. Es posible que éste empeore si deja de usar sus medias o las prendas para controlar el linfedema.

Cuidados
Lavar a mano con  jabón  dedicados a bebes y detergente para ropa delicada.  Cuelgue o coloque en una superficie plana para que se seque con el aire.

Reemplazo de sus Prendas de Compresión
Con el uso se rompen o deterioran las fibras de sus medias de compresión. El cuidado adecuado de ellas aumenta su vida útil, pero será necesario que las sustituya cada 3 a 6 meses, lo que depende del uso y cuidado que les dé. Como regla general, si le resulta fácil ponerse las medias, es probable que tenga que reemplazarlas.